jueves, 22 de febrero de 2018

CUIDADO CON LO QUE DESEAS...

 ...porque ahora se puede convertir en realidad. 

¿Un libro de relatos?
¿Para mí?


¿De qué va?
El primer relato de titula "Feliz Aniversario". Un matrimonio vuelve en coche después de una cena romántica. De repente, sufren un pinchazo y claro, el marido no es tan fuerte ni tan hombre como para poder cambiar la rueda él solito. Es incapaz. Así que tienen que llamar a la grúa. 


Y cuando llega el chico de la grúa comienzan los problemas. 
Porque es un macho irresistiblemente sexy, lleno de grasa, músculos y confianza. 
Mira, te leo un párrafo: 

     "Mientras ella juega con un mechón disidente que le flanquea su cara, Darío retira la rueda pinchada y se incorpora. Antes de acercarse al maletero, se desabrocha el único tirante que mantenía la parte superior del mono sujeta y destapa su torso. Los pectorales lucen como rocas y se montan con cada leve movimiento". 

Una historia morbosa sobre una infidelidad no consentida e inesperada. 


El segundo relato es muy atrevido. 
Se titula "Sesión golfa". 
Un matrimonio va al cine para terminar una aburrida y monótona velada. 
Pero el destino tiene otros planes. 
Justo al lado de ella, se sienta un hombre muy atractivo y, por lo visto, muy osado 
y sin ninguna vergüenza. 
Va a llevar la situación a un extremo intolerablemente erótico. ¡Y todo con su marido delante!

      "El tío no tardó mucho en hurgar con sus dedos índice y anular hasta encontrar la entrada. Cuando los sentí apartando mis labios con alevosía, noté lo mojada que estaba. El extraño metió los dos dedos sin recato y yo se lo permití, sentándome sobre ellos hasta que me penetraron hasta lo más hondo. Solté un quejido que pude contener a tiempo tapándome la boca con la mano.

     ―Cariño, ¿te ocurre algo? ―me preguntó mi marido."


"Entre dos plantas" es la tercera historia. Una pareja está esperando el ascensor para volver a casa. Hay otra persona que también lo espera. Es el nuevo vecino. Un chulazo engreído y altivo. 
Entran los tres. El ascensor se detiene entre dos plantas por una desafortunada avería. O tal vez muy oportuna. ¿Quién sabe? Ella, su marido y ese rufián tan sexy allí encerrados... ¿Qué pasará? 


En "Luna de miel y cuernos" acompañamos a una pareja recién casada en Jamaica. 
Ella parece un poco dominante con su marido. Él no es gran cosa. Ella hubiera podido aspirar a algo mucho mejor. Un mulato con un bañador imposible aparece en escena. Ella sólo quiere una cosa, que ese tío le eche crema solar. Así que le ordena a su marido que se levante y que le pida a ese hombre que le ayude a su mujer a hidratarse. Una historia sucia, cruel y morbosa hasta lo febril. 


En "Venta Cerrada" un muchacho muy mono trabaja como agente inmobiliario. 
Un día recibe la solicitud de unos clientes muy especiales. Un matrimonio que busca alguna casa de lujo. Ella es una frágil muñeca de porcelana; él, un calzonazos que sólo aspira
a la felicidad de su mujer. 
La visita a la casa se complica cuando ella le confiesa al agente inmobiliario 
que su marido es muy permisivo con ella y que se lo tolera todo. 
Cuando entran en el dormitorio principal, estalla lo inevitable. 


"No te preocupes por mi marido", es una antología de relatos cargados de medias, cuernos y hombres de verdad, muy, muy bien dotados, que abrirán en el lector el apetito por fantasear 
con este fetichismo en auge que es la infidelidad femenina, consentida o no. 



Es posible que tu mujer llegue a imaginar que es la protagonista de estas historias
y tú, su pobre cornudo apaleado.
Así que mucha precaución. 


No se lo des a tu mujer, si no estás seguro de lo que deseas.
Ten cuidado. 




A veces es mejor que las fantasías no se conviertan en realidad, ¿no?
Podría ser irreversible. 


La mayoría de las mujeres rechazan imágenes explícitas, 
necesitan que se las convenza con una imaginación sucia y desvergonzada. 


¿Deseas que ella sea una mala esposa? 
Ahora tienes la oportunidad. 





Pincha en la imagen sólo si estás seguro de que quieres 
que tu mujer te empiece a faltar el respeto por completo. 





martes, 20 de febrero de 2018

NO PUEDO IRME ASÍ

Ha sido inolvidable. 
Me has echado uno de los mejores polvos de mi vida. 
Lo único malo es que te has corrido en mi boca. 



Y ya sabes lo que me gusta su semen, así que me lo he tragado todo. 
Ahora no tengo nada que llevarle a mi marido. 
No puedo irme así.


Espera, tengo una idea. 



A mi marido le encantan estas braguitas. 
Me las regaló para San Valentín, ¿sabes?


Ven aquí anda. 


No veas, hoy me has dejado folladísima, ¿eh machote? 
Aún me tienes temblando. 
Me tienes loca. 


Déjame que toque un poco este pollón tan gordo que tienes. 
Estoy enganchadísima a este glande tan macizo. 


No vas a dejar a mi marido sin sorpresa, ¿verdad?


 Espera, quiero que mis braguitas huelan a ti. 


A mi marido le gusta olerlas y chupetearlas cuando vuelvo de tener una cita contigo. 


Hoy quiero que se las encuentre bien mojadas con tu hombría. 


Quiero que absorba el aroma machuno del pollón que ha hecho correrse 
a su mujer como a una puta de polígono. 


Así, que se haga una idea muy aproximada del sabor que tiene un hombre de verdad. 


Ay, Dios, cómo me gusta tu polla. 


Sí, toca y verás cómo me empapo enseguida. 


Ay venga, córrete para el cornudo de mi marido. 


Oh sí, así, báñalas con tu esencia. 


Oh sí. Qué hombre eres por Dios. Qué gorda la tienes. 


Mira qué generoso has sido. Qué delicia de semen tienes, por favor. 


Me me pone tan cachonda esta textura espesa y este olor tan afrutado que desprendes. 


Ya está. Braguitas listas. 


Mi marido se va a poner tan contento. 


Cuando me vea llegar y le enseñe lo que le llevo. 


Una braguita manchada de tu semen. 


Ay, qué gustazo sentirme tan pegajosa. 


Le diré: hola maridito, mira lo que te traigo. 


Me han follado el coño como nunca y mira lo sucia que vengo. 


Vas a tener que esmerarte mucho con esa lengua de cornudo 
si pretendes limpiar todo este desaguisado. 


Oh sí. Luego te llamaré por teléfono cuando esté comiéndose tus restos. 
Quiero que hables con él mientras lo hace. 
Será muy excitante. 


Volveré cuando necesite a un macho. 
Besitos.